Gestión empresarial ¿Cuáles son los beneficios de su buena ejecución?

Gestión empresarial ¿Cuáles son los beneficios de su buena ejecución?

La gestión empresarial es una práctica que no debe ser estática, pues los cambios sociales y políticos que modifican nuestra forma de vivir también tienen un impacto en el ámbito de la administración de empresas.

No es una casualidad que las prioridades de los trabajadores y de los negocios se modifiquen cuando ocurre un suceso impactante en el entorno, como cambios de modelo del negocio, innovaciones tecnológicas, crisis económicas o ambientales, emergencias sanitarias, etc.

Tener una empresa sin gestionar es como montar una producción teatral sin definir quiénes serán los actores principales y quiénes los extras; sin indicar cómo se manejan las luces, cuándo se levantará el telón o dónde se sentará el público: un caos absoluto.

Por eso es importante actualizarnos en este ámbito para asegurarnos de que la productividad, la trascendencia y, por supuesto, las ganancias de una empresa no se verán interrumpidas por ignorar lo que ocurre alrededor y, en consecuencia, al interior de un proyecto en uno de sus recursos más valiosos: el capital humano.

Considera esta guía como un punto de partida o una lista de ingredientes para tener en cuenta y que la gestión de tu empresa sea o se mantenga sólida.

¿Qué es la gestión empresarial?

La gestión empresarial es la habilidad que tienen los líderes o directivos para organizar, guiar y administrar todos los recursos de una empresa para alcanzar los objetivos financieros, productivos y de crecimiento, teniendo en la mira a sus colaboradores como uno de los aspectos más importantes.

Una persona con buen liderazgo es también un buen gestor empresarial. Estar al frente de una empresa no es nada sencillo. Se tiene que poner atención a muchos elementos y algunos, por ser urgentes, no dejan espacio para encargarse de los importantes. 

Por eso no es extraño que a veces se descuiden tareas que influyen en el desempeño de los colaboradores y sus resultados.

Todos estos aspectos se contemplan en la gestión empresarial, los cuales permiten mejorar el rendimiento al manejar un esquema de prioridades de todos los asuntos que es conveniente atender, independientemente de las urgencias que surjan de pronto.

¿Cuál es la importancia de la gestión empresarial?

La gestión empresarial es relevante porque se encarga de encontrar el talento adecuado para un negocio, en todos sus niveles. Es responsable de que exista un ambiente laboral sano que permita que cada quien cumpla con sus funciones de manera óptima.

Busca generar un sentido legítimo de compañerismo y establecer relaciones de confianza entre todos los elementos, ya sea para delegar actividades o para escuchar sugerencias de todos los trabajadores.

Ahora bien, para explicar a profundidad la importancia de una buena gestión empresarial se han hecho comparaciones entre varias actividades que necesitan una buena organización, un trabajo en equipo monumental y, sobre todo, un liderazgo que sea capaz de mantener la calma ante la adversidad.

Es un elemento presente dentro de las grandes empresas y también dentro de las denominadas empresas scale up, o sea, aquellas que comienzan y tienen un proceso rápido de desarrollo y altas ganancias.

De hecho, si se aplica de manera adecuada, la gestión empresarial puede convertir los retos que se presentan en nuevas oportunidades de crecimiento y desarrollo, e impulsa así la competitividad empresarial de un negocio. Otro de los motivos por los que la gestión empresarial importa es porque se encarga de que las innovaciones externas sean el motor para proponer cambios convenientes ante las circunstancias.

Además, es la que permite que todos los procesos se realicen de manera eficiente al implementar un esquema de realización y registro para las distintas actividades de una empresa, desde las más usuales, como órdenes de compra, hasta las más esporádicas, como planeaciones bimestrales o anuales.

Objetivos de la gestión empresarial

La gestión empresarial crea una comunicación fluida entre todos los niveles de la empresa, en busca de que se concreten dos objetivos fundamentales:  

  • Asegurar que todos estén orientados hacia las mismas metas, y que sus elementos se sientan identificados con ellas.
  • Tener un conocimiento integral de cada área, cada colaborador y cada actividad realizada, para así tener información inmediata sobre lo que puede optimizarse, crecer o modificar en beneficio de todos los que dedican su esfuerzo y talento en la empresa.

Debido a lo anterior, si no se le pone la atención debida a la gestión empresarial se crean condiciones de trabajo mediocres e infortunadas, que desalientan a los empleados, limitan los niveles de productividad y, por lo tanto, disminuyen las ganancias.

El control de la gestión empresarial

El control de la gestión empresarial es el instrumento con el que se mide la efectividad de la administración. Es también una guía para alcanzar los objetivos de todas las áreas de la compañía y permite recabar datos acerca del desempeño. De esta manera, se tienen herramientas para tomar mejores decisiones.

Para llevar a cabo este control es necesario que esté implementado el registro o documentación de procesos que se han realizado durante la creación de tu plan de negocios. Así podrán llevarse a cabo las evaluaciones necesarias y establecer los cambios que sean necesarios.

Para que el control de la gestión funcione de manera correcta te recomendamos lo siguiente.

1. Implementa una planeación estratégica

Si tienes metas, cuentas con un plan para alcanzarlas y, por lo tanto, podrás evaluar si has cumplido con los objetivos durante el control de la gestión empresarial. En virtud de que la intención de tener un control es que se pueda medir, será fundamental que tú y tu equipo tengan planes establecidos de manera estratégica con el fin de conseguir la eficacia de la gestión empresarial y de los equipos involucrados.

2. Establece presupuestos

Los recursos financieros deben repartirse entre las tareas y las necesidades de cada área para cumplir con sus objetivos. Analizar cómo se utiliza y qué resultados genera también te ayudará a conocer mejor la eficiencia de los gastos y las estrategias implementadas; esto lo lograrás solo si has establecido todos los tipos de presupuestos de antemano.

3. Considera medir el desempeño

En este apartado se funden dos tipos de información: la relacionada con el aspecto financiero y la que no lo es. De cualquier manera, medir el desempeño de estos dos aspectos te ayudará a tener un mejor panorama de la eficiencia de la estrategia y, si es necesario, hacer ajustes durante el análisis de control de la gestión empresarial.

4. Haz evaluaciones y ofrece recompensas

Una forma de garantizar un análisis de control de gestión exitoso que también te ayudará a mantener motivados a los trabajadores es implementar un sistema de recompensas que premie el compromiso invertido en sus tareas. Al alcanzar un objetivo o cumplir con una fecha de entrega establecida, darles una recompensa puede hacerles sentirse valorados y ayudará a reforzar un comportamiento positivo.

Una vez que el control de la gestión empresarial esté en proceso, asegúrate de que las evaluaciones muestren datos valiosos y que las recompensas hayan tenido un impacto positivo.

5. Haz análisis con base en indicadores clave

Al momento de llevar a cabo el control de la gestión empresarial es necesario que tengas una serie de datos valiosos que te demuestren gastos, productividad, procesos, márgenes, desviaciones. También es importante que consideres que más allá de los indicadores económicos o financieros te conviene incluir otros indicadores, como aquellos que contemplan el ámbito humano en el ambiente laboral.

6. Realiza contabilidad analítica

Al momento de hacer un control también hay oportunidad de realizar una contabilidad analítica. Con esta podrás tener un registro de las cuentas bancarias, las proyecciones de gastos de cada departamento y sus costos. También podrás llevar a cabo una coordinación con los presupuestos.

7. Registra los objetivos cumplidos y los resultados alcanzados

Lo más importante al realizar un control de gestión es que midas los niveles de eficiencia. Siempre hay que llevar un registro de lo alcanzado y de la forma en que se refleja dentro de la empresa. Es información básica que te ayudará a entender cómo se desarrolla el proyecto, cómo reaccionan los trabajadores, qué puede ajustarse y qué debe mantenerse.

8. Analiza y busca crear una optimización del personal

Y lo mismo con los colaboradores. Cuando tú o la persona encargada del control de la gestión hace bien su trabajo, debes analizar y dialogar de forma directa con el departamento de recursos humanos. Así, tú o la persona a cargo conocerá cuáles son las inquietudes laborales y personales que pueden resolverse o quizá qué puestos deben reemplazarse por otros más capacitados en beneficio de toda la empresa.

Con estos conocimientos que hemos desarrollando a lo largo de la nota, podrás comenzar a aplicar la gestión empresarial de una forma efectiva y lograr que exista un ambiente laboral sano, que permita que cada quien cumpla con sus funciones de manera óptima.

Fuente: blog.hubspot.es

Matriz de Ansoff: qué es y cómo aplicarla

Matriz de Ansoff: qué es y cómo aplicarla

El mercado es un elemento vivo: siempre cambia y evoluciona. Los clientes de hoy no son los mismos que los de hace 20 años; es más, podemos decir que no son los mismos que los del año pasado. Sin embargo, hay cosas que perduran, como las metodologías y herramientas matemáticas que pueden ayudar a impulsar los negocios: esto sucede con la matriz de Ansoff.
Una empresa que no está dispuesta a cambiar junto con el mercado puede estar en peligro. Claro, hay productos que son los mismos desde hace varios decenios y los clientes los siguen comprando; pero suelen ser la minoría. El lema es: evoluciona o serás olvidado.
Muchos negocios y sus respectivas áreas de marketing se ven enfrentados a varios dilemas cuando revisan sus productos: ¿Aún son vigentes? ¿Debemos cambiar nuestros productos o modificar el catálogo que tenemos para agregar nuevas propuestas? ¿Podemos conseguir más clientes? ¿Podemos llegar a un nuevo mercado?
Si tu empresa ha experimentado esto, seguramente sabes lo complicado que resulta responder a estas interrogantes. No te preocupes, puedes usar la matriz de Ansoff para facilitar este proceso y recuperar la cordura.

¿Qué es la matriz Ansoff?
También conocida como matriz producto-mercado o vector de crecimiento, la matriz de Ansoff es una herramienta de toma de decisiones que ayuda a ver todas las direcciones en las que puede avanzar una compañía, para que así sea más fácil descubrir cuál camino tomar.
Sin importar en qué ramo se desempeñe, la matriz de Ansoff es muy útil cuando se busca el crecimiento empresarial.
Quizá el nombre (matriz de Ansoff) te resulte algo complejo. Tal vez suena a algo que solo pueden usar expertos en algoritmos y cálculo, pero esto está muy alejado de la realidad. La matriz de Ansoff es tan sencilla que cualquiera podría dibujarla en un cuaderno.

Las dos variables que tiene en cuenta para proponer estrategias son los productos o servicios y los mercados que ofrece la compañía, tanto los tradicionales (o actuales) como los nuevos.

  1. Productos
    Cada empresa tiene sus productos estrella, los que todos conocen también como productos tradicionales. A veces son más que suficientes para que la empresa sobreviva y, si su popularidad no disminuye, logran un crecimiento continuo.
    Pero hay ocasiones en que las empresas tienen la oportunidad de crear nuevos productos. No necesariamente se trata de lanzar productos relacionados con las tendencias actuales (una empresa de alimentos no va a ofrecer teléfonos móviles). Los nuevos productos pueden ser versiones distintas de los ya existentes (una versión más pequeña, más ligera, con más colores, más barata, más resistente) o productos del mismo sector, pero completamente nuevos.
    La innovación es una de las virtudes que distinguen a las empresas. Y es normal que cada cierto tiempo, sobre todo con los cambios de paradigmas tecnológicos, surjan productos novedosos e inéditos.
  2. Mercados
    Existe el mercado tradicional (o actual): aquellas personas que son tus clientes habituales, representados a la perfección por tu buyer persona. Debes conocerlos como la palma de tu mano.
    Por otro lado, existen los mercados nuevos: aguas desconocidas en las que aún no te atreves a nadar, pero que sabes que podrían traer grandes beneficios. Quizá debas incursionar en un mercado muy parecido al actual o tal vez uno muy diferente, en el que es necesario crear e innovar estrategias. La idea de llegar a nuevos territorios siempre será tentadora.
    Una vez comprendidos estos conceptos, revisaremos los pasos que necesitas seguir para crear tu propia matriz de Ansoff.
    ¿Cómo hacer una matriz de Ansoff?
  3. Reúne los datos necesarios
    Para crear tu matriz de Ansoff necesitas las cifras concretas de tu mercado (edades, género, país), al igual que las de tu producto (precio, ventas, segmentación actual del mercado).
    Al tener un conocimiento profundo sobre tu producto, puedes hacer más fácilmente tu matriz y entender qué buscan los consumidores, qué puedes ofrecer y qué cosas no tendrán mucho éxito. Además, puedes apoyarte en estudios de mercado.
    Con las explicaciones sobre los productos y mercados, seguro que ya tienes una idea de lo que busca la matriz. Ahora solo necesitas comprender las cuatro estrategias para empezar a utilizarla.
    La Matriz Ansoff cuenta con cuatro puntos clave: penetración del mercado, desarrollo de productos, desarrollo de mercados y diversificación. En los siguientes pasos sabrás qué información agregar en cada uno.
  4. Determina tu penetración de mercados
    Mercados tradicionales + productos tradicionales
    Aquí no se trata de innovar, sino de mantener lo que ya haces, prestando más atención al aumento de las ventas y los consumidores del mismo segmento, así como captar a los clientes de la competencia, fidelizar, hacer venta cruzada y ofrecer promociones.
    Podríamos decir que esta estrategia es la más segura, económicamente hablando, ya que, a menos de que la empresa vaya en declive, lo que está haciendo funciona. Como dicen: si no está roto, no es necesario cambiarlo.
  5. Ingresa tu desarrollo de productos
    Mercados tradicionales + productos nuevos
    Esta estrategia intenta crear nuevos productos o servicios que tus clientes actuales necesitan, quieren o podrían comprar. Como se trata del mismo mercado, el nuevo producto no suele ser muy diferente del producto actual o tradicional.
    Existe el riesgo de no tener éxito, pero no es demasiado grande, puesto que estás apuntando a los clientes que ya conocen y buscan lo que ofreces: ellos confían en tu marca.
    Los productos nuevos pueden ser algo totalmente inédito o de diferentes cualidades a los productos con los que ya cuentas (turbo, de lujo, resistente al agua, orgánico, vegano, etc.).
  6. Agrega tu desarrollo de mercados
    Mercados nuevos + productos tradicionales
    Esta estrategia se realiza cuando quieres que nuevos mercados conozcan tu producto. No se trata de apuntar a un mercado al que aparentemente no le interesa tu producto o servicio para convencerlo de adquirirlos, sino de encontrar mercados nuevos que valoren lo que ofreces.
    Este nuevo segmento puede ser un rango de edad que antes no estaban contempladas o incluso países diferentes. El desarrollo de mercados suele significar la búsqueda de nuevos canales de distribución, la tropicalización de empaques e incluso de la imagen o de la marca; por ejemplo, la marca Lays tiene diferentes nombres de acuerdo con el mercado: Sabritas, Frenchitas, Chispy o Walkers.
  7. Desarrolla tu diversificación
    Mercados nuevos + productos nuevos
    Se podría considerar esta estrategia como la más arriesgada, pero si se hace correctamente traerá más retorno de inversión. Busca ofrecer nuevos productos o servicios a segmentos de mercado no explorados.
    Muchas veces se utiliza como una estrategia agresiva de crecimiento y expansión, aunque otras es utilizada por empresas antiguas que perdieron mercado y cambian para no terminar en bancarrota.

Ahora es tu turno, crea tu propia matriz de Ansoff para conseguir los beneficios que esta ofrece. Recuerda que por medio de esta herramienta puedes visualizar cuáles son los caminos a seguir y las estrategias que consolidarán la posición de tu negocio y así poder mejorar y crecer.

Fuente: blog.hubspot.es

¿Qué es un CRM operativo? Ventajas y características.

¿Qué es un CRM operativo? Ventajas y características.

Seguramente, sabes que existen diferentes tipos de CRM. Más de una vez habrás oído mencionar que hay CRM analíticos, colaborativos y operativos, ¿verdad?

Aun así, cuando alguien se pregunta qué es un software CRM, lo primero que le viene a la mente es que es un sistema que les permite a las agencias, empresas y especialistas de marketing rastrear cada interacción con usuarios, clientes actuales y leads.

Si bien actualmente un 81 % de los especialistas de marketing operan con un sistema CRM en diversos dispositivos, aún existen muchas dudas sobre su funcionamiento y la variación que hay entre uno y otro. Por ello, hoy nos concentraremos en hablar al detalle sobre el CRM operativo y sus características particulares.

¿Qué es un CRM operativo?

Un CRM operativo es un sistema centralizado que combina procesos comerciales, de marketing, servicios y análisis. Almacena datos de una empresa, información sobre sus clientes actuales, leads y empleados. Todo funciona por medio de una interfaz compartida y funcional.

Este tipo de sistema está diseñado para mejorar las operaciones comerciales de un negocio y almacenar de forma segura los datos de todas sus actividades con clientes y prospectos. Sus funciones clave permiten medir, analizar y adaptar el recorrido del cliente en tiempo real.

Existen muchas ventajas al utilizar un CRM en tu empresa, pues te ayuda a conectar tu marca, tu equipo de trabajo, tus clientes actuales y los clientes potenciales. Y para ser más específicos, un CRM operativo tiene como principal objetivo optimizar todos los procesos comerciales de tu negocio para brindar una mejor experiencia al cliente.

Ventajas de un CRM operativo
  • Se enfoca en simplificar las interacciones de ventas y marketing con los clientes.
  • Ofrece automatización de procesos para realizar tareas más efectivas y en menos pasos.
  • Se centra en satisfacer las necesidades del cliente, así como en ofrecer una mejor experiencia.
  • Mejora los procesos de marketing gracias a la profundización que tiene de los datos del cliente.
  • Incrementa la comunicación interna entre los departamentos de marketing, ventas y servicio.
  • Mejora las ventas adicionales y cruzadas debido al registro de datos del cliente a lo largo de su ciclo de vida.
  • Aumenta los ingresos al ampliar oportunidades al equipo de ventas para cerrar más y mejores negocios.

Ahora ya tienes más detalles de lo que es un programa CRM operativo y cuáles son las características principales que lo diferencian de otros tipos de sistemas similares. Es tiempo de que uses esta herramienta para las necesidades de tu empresa y comiences a generar una mejor relación con tus clientes y en el interior de tu negocio en general.

Fuente: blog.hubspot.es

Marketing industrial, transformación digital ¿Es algo que beneficie a mi empresa?

Marketing industrial, transformación digital ¿Es algo que beneficie a mi empresa?

El marketing industrial está resultando ser la estrella de nuestra familia.

Con toda su complejidad de partida y apuntando fino, el marketing industrial se caracteriza y define por el B2B, aquel que entiende como cliente a empresas e industrias.

Al día de hoy, aquellos fabricantes que optaron por darle relevancia a las acciones de marketing como método de captación de nuevo clientes, se mantienen y perduran por sobre otras que desestiman esta opción; adoptando nuevos canales digitales como la web y los perfiles de la empresa en redes sociales.. 

Esto ya no es noticia, si aún tienes dudas de la eficacia de una estrategia digital en tu empresa industrial deberías saber que si no estás tú, seguramente está otro que hace lo mismo que tu, desde la provincia vecina y cuando alguien quiera cambiar de proveedor, si no estás presente no existes para optar por esta oportunidad, pero tu competencia sí lo estará. 

Hablamos de empresas e industrias que certifican números positivos al reportar el rendimiento de las acciones de Marketing industrial que desarrollan y proveen nuevos clientes, nuevos pedidos, aumento de volumen, fidelización, etc… 

Implementan estrategias de inbound marketing, más pensadas para medio-largo recorrido, o desarrollan campañas de publicidad online, tráfico web cualificado que nos reporta resultados concretos, leads, pedidos, contactos, ventas.

Y de esto hablamos, la reticencia mostrada hasta ahora, la desconfianza (diría yo) hacia el canal digital como NUEVO canal comercial de nuestra empresa, industria, va desapareciendo y uno a uno, aquellos fabricantes que apuestan por implementar acciones de marketing, campañas de publicidad online, se quedan, lo dejan como otra “pata” comercial y de contacto.

Fuente: irudi40.com

Smartización y servitización ¿Qué es? ¿Cómo pueden ayudar a mi industria?

Smartización y servitización ¿Qué es? ¿Cómo pueden ayudar a mi industria?

A la hora de plantearse un proyecto de reindustrialización, es lógico que la opinión pública ilustrada piense en imágenes típicas de nuestra historia más o menos reciente: la máquina de vapor de James Watt, la industria de las piezas intercambiables en Estados Unidos durante el siglo XIX, los Altos Hornos de Vizcaya o el montaje en cadena del Ford-T en las fábricas de Detroit. Una cosa que hay que tener bien clara, sin embargo, es que nada de esto tiene que ver con la industria del futuro, y, por tanto, con cualquier estrategia que nuestros responsables políticos vayan a diseñar para la reconstrucción del tejido industrial europeo durante los próximos años. El marketing industrial no puede prescindir de un enfoque como este.

En un entorno de alta tecnología, digitalización y globalización, los conceptos clave que permiten entender qué es lo que realmente se necesita son «smartización» y «servitización».

La smartización tiene que ver con la incorporación de sensores y dispositivos de transmisión de datos en máquinas, componentes y otros artículos producidos por la industria, con el objeto de hacer posible una integración fundamental entre los sistemas de información del cliente y los del proveedor. Esto es muy conveniente para el desarrollo de la Industria 4.0 y la denominada Internet de las Cosas.

Por su parte, la servitización implica el desarrollo de utilidades y servicios en torno a los productos de la industria. En otras palabras, que si se quiere sobrevivir en el competitivo entorno de un futuro industrial rediseñado sobre bases tecnológicas y a escala global, ya no basta fabricar cosas. El proveedor tiene que facilitar a su cliente algo más: seguros, asesoramiento experto, fórmulas de financiación, una entrega rápida de recambios, tecnologías predictivas, etc. Salta a la vista que la smartización constituye la base material y organizativa de la servitización, aunque sin necesidad de sensores y una conexión universal a Internet ya podrían comenzar a desarrollarse los primeros esquemas de servicio en torno a la fabricación industrial.

Esto sería muy conveniente para las empresas locales.

Animo al lector a profundizar en los conceptos de smartización y servitización de la mano de este artículo publicado por Bart Kamp en la revista Ekonomiaz. Se trata de la exposición más completa del tema existente hasta el momento en español.

Fuente: irudi40.com

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